Bienvenido a prolactancia.

SÍNDROME DOWN: TAMBIÉN QUIERO LECHITA DE MI MAMI

Para un bebé con Síndrome de Down la lactancia no solamente es posible sino que lo beneficia especialmente. La leche materna le da al bebé una mejor nutrición, se digiere fácilmente y lo inmuniza contra infecciones. Los bebés amamantados tienen menos episodios -y menos graves- de infecciones respiratorias, infecciones de los oídos, problemas intestinales y otras enfermedades comunes. Esto es especialmente importante en el caso de bebés con Síndrome de Down que tienen predisposición a padecer infecciones del tracto respiratorio y problemas intestinales.
¿Cuáles son los desafíos de amamantar a un bebé con Síndrome de Down?
  • El tono muscular bajo puede causar una succión débil.
  • El tener una boca y una mandíbula pequeñas pueden dificultar el agarre y eso puede causar que el bebé no trague bien y se atragante.
  • Algunos bebés pueden tener problemas para coordinar su forma de succionar, tragar y respirar, por lo que también les puede causar que se atraganten. Esto hace que obtengan menos leche y a menudo se cansan rápidamente.
  • Si el bebé tiene problemas de corazón (común en los bebés con Síndrome de Down) esto puede hacer que el bebé se canse fácilmente y puede que no amamante el tiempo suficiente.
  • Estos bebés pueden ser letárgicos o demasiado plácidos y puede que no demuestren suficientes señales de hambre.
  • A veces, cuando el bebé abre la boca la lengua se mantiene en el paladar por lo que es necesario ayudarle a bajar la lengua suavemente con el dedo limpio.
¿Qué hacer?
  • Primero que nada tener paciencia y convicción de que tu alimento y el contacto contigo es lo mejor.
  • Buscar un grupo de apoyo.
  • Hacer tomas frecuentes, puesto que es probable que el bebé con Down haga tomas muy corticas, así que no está mal despertarlo y estimularlo a comer.
  • Vigilar la posición adecuada, en especial sostener bien su cabeza, debido que la falta de tono muscular les hace divicil el agarre del pecho. El ejercicio que le ofrece la lactancia materna va a mejorar la fuerza muscular de tu bebé, lo que ayudará a compensar el tono muscular bajo con la que nacen.
  • Amamantar a tu bebé puede no ser fácil al principio pero a medida que crece se hará más fuerte y más capaz de alimentar con eficacia. Si tienes dificultades no dudes en pedir ayuda.
  • Puedes hacer extracciones entre tomas para ayudar a tu bebé a alimentares con vasito una vez que ha estado pegado al pecho. Con esto garantizaras un estímulo extra y que tu bebé coma un poco más.
  • Recuerda que hay tablas especiales de crecimiento para tu bebé, por las cuales se debe regir tu pediatra.
La salida de la leche, o reflejo de eyección, puede hacer que algunos bebés con bajo tono muscular se atoren y sofoquen. Si esto es un problema para tu bebé, ensaya amamantarlo de tal forma que su cuello y garganta estén más altos que su pezón. Puede hacer esto de diferentes formas:
  • Levanta al bebé con una almohada más y recuéstate ligeramente, de tal forma que tu seno sobresalga hacia arriba.
  • Recuéstate en una silla mecedora con los pies sobre una almohada, banca o mesa bajita, con las rodillas recogidas.
  • Recuéstate de lado y pon una toalla doblada por debajo del bebé de tal forma que su cara esté ligeramente volteada hacia abajo en dirección al pezón.
  • También puedes extraerte un poco de leche para estimular su salida antes de poner al bebé al seno.

Compartir este post en:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Shopping Cart

Comencemos juntos la ruta hacia una maternidad Leve

Déjame tu  nombre y mail y recibe mis 10 mandamientos para iniciarla.  también podrás recibir recursos mensualmente  de forma gratuita.
DESCARGAR LIBRO
close-link